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Protocolo de adenopatías.
Autores: Franciso Medrano, Juan Carlos Segura, Eloy
Camino
Tomado de:
http://www.chospab.es/dirmedica/medinterna/protocolos/ProtMI18.doc
El término linfadenopatía se utiliza para señalar el aumento de tamaño, consistencia o número de los ganglios linfáticos, aunque ganglios blandos y lisos, submandibulares de < 1cm o inguinales de hasta 2 cm, son a menudo palpables en niños y jóvenes sanos. Se define como linfadenopatía generalizada cuando están afectadas dos o más áreas ganglionares no contiguas, y linfadenopatía localizada cuando solo está afecta un área.
Existe baja frecuencia de malignidad. Más de 2/3 de los pacientes tienen causas no especificas o reactivas o infecciones virales o bacterianas (infecciones de vías respiratorias altas, mononucleosis infecciosa, toxoplasmosis o tuberculosis) y el resto tienen una enfermedad maligna. La gran mayoría de pacientes van a tener un diagnóstico no específico requiriendo pocas pruebas diagnósticas.
Pasos imprescindibles para la valoración adecuada:
Los puntos fundamentales son la edad, síntomas o signos de localización, síntomas constitucionales, datos epidemiológicos y fármacos.
Localización y extensión (generalizada o localizada), tamaño (>2 cm), consistencia, signos inflamatorios, confluencia en paquetes, fistulización y otras alteraciones.
Según la valoración clínica previa. En general se solicitará hemograma, VSG, bioquímica básica, serología VEB, CMV, VIH, otros virus, Toxoplasma, Brucella, etc y si se sospecha LES solicitar ANA y antiDNA, y RX de tórax.
Con frecuencia es obligada, aunque sus indicaciones son imprecisas. Se deben evitar en lo posible los inguinales, submandibulares y axilares, que con frecuencia aumentan de tamaño por causas inespecíficas. La decisión de realizarla puede tomarse de forma temprana o retrasada hasta un período suficiente de observación (2-4 semanas). La biopsia temprana debe realizarse en los pacientes con historia y exploración sugestiva de malignidad (adenopatía cervical solitaria, dura, no inflamatoria, en paciente viejo fumador; adenopatía supraclavicular, y adenopatías generalizadas o solitarias que son firmes, movibles, y sugestivas de linfoma).
Solicitar exploración ORL si se sospecha un cáncer de cabeza y cuello.
Gran controversia respecto a su utilidad. Es sencilla y poco molesta, pero pocas veces permite establecer el diagnóstico de certeza (excepto en las metástasis de carcinoma) y con frecuencia lo retrasa peligrosamente. Lo más aceptado es que debe reservarse para confirmar la recaída en pacientes con un diagnóstico conocido y en caso de imposibilidad de obtener una biopsia.
Examen de MO, TAC cervical, torácico (o gammagrafía con Ga o RMN torácica) o abdominal (o ecografía abdominal), linfografía abdominal, biopsia hepática o esplenectomía.
1. Robert Ferrer: Lymphadenopathy: Differential diagnosis and evaluation. American Family Physician 1998; 58 (6). 2. Patrick H. Henry, Dan L. Longo. Enlargement of lymph nodes and spleen. En Harrison’s Principles of Internal Medicine, 14ª Edición.
3. A. Urrutia y A. Guarga. Linfadenopatía. En : Bases para el diagnóstico etiológico en Medicina Interna. Ed. Doyma, 1987.
4.J. Díaz Mediavilla. Sindromes adenopáticos. En: Medicina Interna, Farreras/Rozman, 13ª edición.
| Tabla 1. Causas de linfadenopatía |
1. Enfermedades infecciosas:
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2. Enfermedades inmunológicas:
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3. Enfermedades malignas
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4. Enfermedades por depósito de lípidos:
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5. Enfermedades endocrinas:
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6. Otras
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