 |
Esta
informacion es para el uso de los médicos y otros profesionales de la salud.
Si usted es un paciente, su médico puede explicarle como usar esta
informacion en su caso. |
 |
Actualización en el manejo del hipertiroidismo e hipotiroidismo.
Actualización en el manejo del
hipertiroidismo e hipotiroidismo.
Woeber, K.A.
Arch Intern Med 2000; 160: 1067-1071.
En este artículo de revisión se lleva a cabo una
actualización general del diagnóstico y tratamiento del hipertiroidismo e
hipotiroidismo. Aquí puntualizamos los conceptos principales.
Hipertirdoidismo
Diagnóstico
- Una medición de TSH por un método de segunda generación, con un nivel de
detección de 0,05 mUI/l, es el más sensible para el screening del
hipertiroidismo. Un resultado normal excluye el hipertiroidismo, salvo el raro
caso en que sea debido a una hipersecreción de tirotrofina. Aunque un valor
indetectable es la característica del hipertiroidismo, a veces puede obtenerse
un valor indetectable usando un método de segunda generación en ancianos, en
pacientes con enfermedades no tiroideas o en aquellos que reciben
glucocorticoides o dopamina. En estos casos, un método de tercera generación,
con límite de detección de 0,005 mUI/l permitiría distinguir entre el
hipertiroidismo, en el cual la TSH es indetectable, mientras que en las otras
condiciones nombradas el valor es aún detectable.
- En los pacientes con oftalmopatía evidente no se necesitarían más análisis
para llegar al diagnóstico de enfermedad de Graves.
- En un paciente sin oftalmopatía se debería realizar una captación de I131
para diferenciar entre hipertiroidismo de la ingestión de hormonas tiroideas o
de la tiroiditis. El centellograma con I131 sería útil en los
pacientes con bocio nodular.
Tratamiento
- El hipertiroidismo puede ser tratado con drogas antitiroideas, I131
o tiroidectomía subtotal.
- Aunque el propiltiouracilo en dosis altas también inhibe la conversión de
tiroxina a triyodotironina, se prefiere el metimazol porque, debido a que su
efecto inhibitorio sobre la síntesis glándular es más prolongado, puede ser
recibido como dosis única diaria. Además, en dosis de hasta 30 mg por día,
tiene un menor riesgo de agranulocitosis.
- Habitualmente se comienza con 30 mg por día de metimazol o 100 mg de
propiltiouracilo tres veces por día. El laboratorio inicial debe incluír el
recuento leucocitario, hepatograma. El monitoreo del paciente debería ser
mensual y se debería reducir la dosis del antitiroideo hasta lograr una dosis
de mantenimiento de eutiroidismo. Mientras tanto, se puede utilizar
betabloqueantes para controlar los síntomas hiperadrenérgicos. Para el
monitoreo, se debería medir T4 libre, ya que la TSH puede
permanecer indetectable por varios meses.
- Los antitiroideos a largo plazo están indicados sólo para la enfermedad de
Graves, principalmente en pacientes jóvenes con un bocio pequeño o con
oftalmopatía activa. Se recomienda 1 a 2 años tratamiento, con una tasa de
remisión que varía de 37% al 70%.
- No se ha confirmado que el uso del tratamiento combinado con levotiroxina
tenga una mayor probabilidad de remisión.
- Al suspender el tratamiento se debe realizar un seguimiento trimestral
durante el primer año, durante el el cual es máxima la posibilidad de
recidiva. Luego, el control debe ser anual.
- Si ocurriera recidiva se deberían utilizar I131 o la
tiroidectomía subtotal.
El I131 es de elección en las recidiva de la
enfermedad de Graves, en pacientes con enfermedad cardíaca severa, en la mayoría
de los pacientes con bocio multinodular o uninodular tóxico y para aquellos con
reacciones adversas a las drogas anti tiroideas. Está totalmente contraindicada
en el embarazo o lactancia y debería ser evitada o pospuesta en los pacientes
con enfermedad de Graves con oftalmopatía activa, especialmente si son
fumadores. La dosis de I131 para tratar la enfermedad de Graves varía
de 5 a 15 mCi. En los bocios nodulares tóxicos se necesitan mayores dosis.
- El pretratamiento con propiltiouracilo (probablemente no ocurra esto con
el metimazol) puede reducir la tasa de curación con la dosis única de I131.
Por lo tanto, el metimazol debería ser sólo usado previo al tratamiento con I131
en pacientes con hipertiroidismo severo o con un bocio muy grande, para evitar
la exacerbación del hipertiroidismo que puede ocurrir por la tiroiditis
actínica. En estos casos se puede dar el metimazol para dejar eutiroideo al
paciente y entonces suspender el tratamiento de tres a cinco días antes de dar
la dosis de I131.
- En más de 80% de los paciente con hipertiroidismo se curaron con una dosis
única I131. Como puede tardar varios meses en lograrse el
eutiroidismo luego de esta dosis, se puede utilizar drogas antitiroideas o un
betabloqueante durante este período.
- Las mujeres en edad fértil deben ser aconsejadas de posponer la concepción
por lo menos el primer semestre posterior al I131.
- Puede producirse un hipotiroidismo transitorio durante los primeros 6
meses posteriores a la terapéutica. Si surge o persiste luego de este período,
es probable que sea permanente y se debería administrar levotiroxina como
tratamiento.
- Los datos del Registro Sueco de Cáncer sugieren un ligero incremento
general en el riesgo de cáncer, sin un mayor riesgo de leucemia o linfoma. Por
ello, no es generalmente aconsejado como tratamiento inicial en los chicos. No
hay evidencia de incremento en la teratogénesis con las dosis utilizadas en el
hipertiroidismo.
- La tiroidectomía subtotal está indicada en embarazadas y en niños que
tengan reacciones adversas mayores a los antitiroideos. También estaría
indicada en pacientes con grandes bocios que se extiendan retroesternalmente y
tengan manifestaciones compresivas o en pacientes con un bocio tóxico
complicado por cáncer de tiroides.
- El paciente debería estar eutiroideo antes de la cirugía para evitar la
crisis tirotóxica posquirúrgica. Esto se logra con los antitiroideos. En los
siete a diez días previos a la cirugía para el Graves se debería agregar Iodo
inorgánico para reducir la vascularidad tiroidea. No se debe utilizar esto en
el bocio nodular. Si no se puede utilizar antitiroideos, debería darse
betabloqueantes en los siete a diez días previos a la cirugía, junto con Iodo
inorgánico.
- El hipertiroidismo durante el embarazo puede llevar a la pérdida fetal,
por lo que se debería utilizar antitiroideos en la menor dosis que mantenga el
estado eutiroideo. Se prefería propiltiouracilo por su menor pasaje
transplacentario, aunque ésto no fue corroborado. Podría suspenderse la
medicación durante el tercer trimestre, aunque generalmente tiene que ser
restituído en el posparto inmediato.
- Como el propiltiouracilo tiene poco pasaje a la leche materna, puede
efectuarse la lactancia durante este tratamiento. Aunque el metimazol pasa
fácilmente a la leche, estudios recientes sugieren que los lactantes de madres
que reciben metimazol permanecen eutiroideos.
- Se se deseara practica la tiroidectomía subtotal, ésta debería ser llevada
a cabo en la mitad del segundo trimestre.
- Oftalmopatía: La mitad de los pacientes con enfermedad de Graves tienen
oftalmopatía evidente. Si fuera necesario indicar I131 como
tratamiento, debería darse como dosis completamente ablativa seguida por 3
meses de tratamiento con glucocorticoides para evitar el empeoramiento de
enfermedad ocular.
- Hipertiroidismo inducido por yodo (Iod- Basedow): El tratamiento involucra
el uso del perclorato de potasio, una droga de bloquea el transporte de Iodo
en la tiroides y propiltiouracilo o metimazol, para inhibir la biosíntesis
hormonal.
Hipotiroidismo
Diagnóstico
- La caracterísirca del hipotiroidismo primario es la TSH elevada. Éste es
el test más sensible. y puede anteceder en meses o a veces en años a la
disminución de la tiroxina sérica. Si no hay historia de tratamiento ablativo,
la presencia de anticuerpos antitiroperoxidasa confirmará la tiroiditis
crónica autoinmune como su causa.
Tratamiento
- -Con excepción de ciertas condiciones que llevan a un hipotiroidismo
autolimitado, el tratamiento del hipotiroidismo será de por vida.
- La levotiroxina es el tratamiento de elección ya que su conversión a
triyodotironina es regulada apropiamente en los tejidos.
- La dosis media requerida para restablecer el eutiroidismo en adultos es
aproximadamente 1,6 microgramos/kg/día. Los recién nacidos y niños requieren
dosis mayores.
- La TSH sérica y no la T4 libre debería ser utilizado para monitorear el
reemplazo, con incrementos de dosis no más frecuentes que 4 semanas hasta que
el paciente esté clínicamente eutiroideo, con la TSH en el rango normal. En
los pacientes sin evidencia de enfermedad coronaria preexistente, el
tratamiento es iniciado con 50 microgramos por día y en pacientes jóvenes
puede ser iniciado con una dosis de reemplazo completa.
- En los pacientes con angor preexistente, el tratamiento agrava la el
cuadro en un 20% de los casos. En esos casos, el tratamiento debería ser
iniciado con 25 microgramos por día (o menos) de levotiroxina , con
incrementos de la dosis cada 6 semanas.
- Se puede utilizar betabloqueantes generalmente en dosis menores que la de
los eutiroideos. -Si el angor no puede ser controlado, puede realizarse
angioplastia coronaria percutánea transluminal o bypass coronario, que no
tienen mayor morbimortalidad que en los eutiroideos.
- Idealmente, la levotiroxina debería ser ingerida al levantarse por lo
menos 30 minutos antes de comer, ya que las fibras o los productos de salvado,
pueden interferir con la absorción. Además, si el paciente esta tomando otras
medicaciones, como hierro, antiácidos, sucralfato, o secuestradores de sales
biliares, la ingestión de estas drogas y la levotiroxina deben estar separadas
por horas. La dosis de levotiroxina puede tener que ser incrementada cuando su
metabolismo es acelerado por el embarazo o por drogas que inducen las
oxigenasas microsomales hepáticas, tales como la rifampicina, la fenitoína o
la carbamacepina.
- Una vez que el paciente está eutiroideo, el seguimiento se realiza en
intervalos de 6 a 12 meses, con mediciones de TSH y T4 libre.
- Se debe evitar el sobretratamiento, ya que que puede llevar a una
disminución de la densidad mineral ósea en mujeres posmenopáusicas y a
consecuencias cardíacas adversas.
- Hipotiroidismo subclínico: Es el estado con T4 libre normal y TSH
incrementada en un paciente asintomático. Es probable la progresión a un
hipotiroidismo evidente si la TSH es mayor de 10 mUI/l o si hay anticuerpos
antitiroideos circulantes en títulos altos. De acuerdo esto, si cualquiera de
estos hallazgos estuviera presente, se puede realizar el tratamiento con
levotiroxina. Además algunos de estos pacientes tendrán perfil lipídico
anormal que podría ser corregido con el tratamiento hormonal sustitutivo.
 |
Esta
informacion es para el uso de los médicos y otros profesionales de la salud.
Si usted es un paciente, su médico puede explicarle como usar esta
informacion en su caso. |
 |