Protocolos de actuación en patología mamaria.
Autor: Dr. Ángel Antonio Fernández Carro
Tomado de: http://www.uninet.edu
Índice
- Historia clínica
- Exploración física
- Exploraciones instrumentales y actitud
terapéutica
- Tumoración no palpable
- Pérdida espontánea por pezón
- Microcalcificaciones
- Mama con signos inflamatorios
- Lesiones de areola y pezón
- Aumento de volumen mamario en varón
Historia clínica
Debemos realizar una anamnesis detallada destacando:
- Edad.
- Antecedentes familiares neoplásicos
mamarios.
- Otros antecedentes neoplásicos.
- Otros antecedentes personales mamarios:
- Tumor benigno extirpado o diagnosticado.
- Antecedentes de mastopatía quística.
- Traumatismos.
- Mastitis.
- Mastodinia.
- Pérdidas por el pezón, tensión
premenstrual, etc.
- Antecedentes personales generales:
- Menarquia.
- Menopausia.
- Número de embarazos, abortos.
- Edad del primer embarazo.
- Edad último embarazo.
- Fecha menopausia.
- Lactancia.
- Ingesta de anticonceptivos.
- Medicación que toma actualmente.
- Antecedentes medicamentosos en relación
con tratamientos hormonales y psicofármacos.
- Motivo de consulta.
- Tiempo de evolución.
- Sintomatología de inicio.
- Tratamientos previos en caso de que los
hubiese y cuales han sido.
1. Cuando el motivo de consulta sea DOLOR analizaremos:
- Inicio.
- Duración.
- Intensidad.
- Localización.
- Irradiación.
- Características cíclicas.
- Cambios con la posición
- Cualquier otro síntoma acompañante.
2. Cuando el motivo de consulta sea por la aparición de una
TUMORACIÓN, reflejaremos:
- Tamaño inicial.
- Aumento o no hasta el momento de la
consulta.
- Aparición premenstrual.
- Modificaciones con el ciclo.
- Si se acompaña o no de dolor.
3. Cuando el motivo de consulta sea por PÉRDIDAS ESPONTÁNEAS
POR EL PEZÓN, analizaremos:
- El tiempo transcurrido desde el último
parto y lactancia.
- Toma de medicación desencadenante de
secreción.
- Si es espontánea o provocada.
- Momento de aparición.
- Si es de forma ocasional o continua.
- Si está desencadenada por algún estímulo
determinado.
También debemos valorar la sintomatología acompañante:
- Cefaleas.
- Vértigos.
- Trastornos del ciclo.
- Amenorreas secundarias.
- Enfermedad tiroidea concomitante.
- Alteraciones de la visión.
4. Cuando el motivo de consulta sea por la aparición de
SIGNOS INFLAMATORIOS, orientaremos la anamnesis hacia:
- Antecedente de parto reciente.
- Intervenciones previas.
- Microtraumatismos.
- Pequeñas laceraciones.
- Si se acompaña o no de dolor y la
intensidad del mismo.
- Existencia de fiebre, escalofríos.
- Tumoración subyacente de aparición súbita.
Exploración física
1. Inspección:
- Forma, tamaño, situación de ambas mamas.
- Simetría, vascularización de la piel.
- Retracciones, piel de naranja.
- Ulceraciones, nódulos dérmicos.
- Aumento del tamaño y forma del pezón.
- Desviación, retracción, grietas, eccemas,
etc.
2. Palpación:
- Consistencia uniforme o no, reflejando los
cambios en la misma, así como si están localizados o no.
- Explorar zonas dolorosas, localizadas o
difusas.
- Ver si se acompañan de signos inflamatorios
o no.
- Cuando exista TUMOR, debemos valorar:
- Número, localización, tamaño,
consistencia, delimitación.
- Movilidad dentro de la glándula o con la
glándula.
- Forma, fijación o no a la piel y
estructuras vecinas.
- Signos inflamatorios localizados a la
zona tumoral o por toda la glándula.
- Cuando exista PÉRDIDA ESPONTÁNEA POR PEZÓN,
estudiaremos las características de la misma:
- Serosa, acuosa, grumosa, purulenta,
hemática, serosanguinolenta.
- Si es espontánea o provocada.
- Uni o bilateral.
- Uniorificial o pluriorificial.
- Ante una sintomatología INFLAMATORIA:
- Analizaremos si los signos inflamatorios
son localizados o difusos.
- Si hay tumoración subyacente fluctuante o
no.
- Buscaremos lesiones dérmicas,
laceraciones, cicatrices de intervenciones previas.
- Pérdidas de material purulento por pezón.
- Grietas en pezón y areola.
- SIEMPRE:
- Se completará el estudio con la
exploración minuciosa de ambas regiones axilares y supraclaviculares.
- En caso de existir adenopatías, referir
el número de las mismas, localización, características, fijación o no,
consistencia, fluctuación, empastamiento, etc.
Exploraciones instrumentales y actitud terapéutica
Motivo de consulta: dolor
En pacientes menores de 35 años, sin factores de riesgo, en
caso de molestias cíclicas realizaremos una exploración clínica de la paciente y
en caso de no detectar patología no se debe realizar ninguna exploración
instrumental.
En caso de detectar signos patológicos, la exploración
indicada sería en primer lugar una ecografía mamaria.
En pacientes mayores de 35 años, o menores con factores de
riesgo, realizaremos un estudio mamográfico, que nos servirá como diagnóstico o
como valoración del patrón mamográfico que nos será útil para el seguimiento de
la paciente.
Cuando no se detecte patología recomendaremos control
evolutivo bianual.
En el caso de que la mamografía demuestre la existencia de
hallazgos patológicos, debe completarse el estudio con una ecografía, así como
con la biopsia por punción aspiración o mediante tru-cut, punción esteroatáxica
e incluso biopsia quirúrgica.
En pacientes premenopáusicas o menopáusicas indicaremos en
TODOS los casos estudio mamográfico. Cuando el resultado indique ausencia de
patología, recomendaremos control anual.
En caso de que el estudio radiológico detecte patología,
aplicaremos todas las exploraciones necesarias para obtener un diagnóstico de
certeza y establecer una actitud terapéutica.
Síntoma de inicio: tumor
En pacientes menores de 30 años, sin factores de riesgo
realizaremos un estudio ecográfico.
Cuando se trate de pacientes mayores de 30 años, o menores
pero con características mamarias determinadas (mamas lipomatosas o varios
embarazos), o que los hallazgos exploratorios hacen pensar que la mamografía
aportará datos de interés, sí que indicaremos un estudio mamográfico y
ecográfico.
Tras la valoración de los datos aportados por estas
exploraciones se pueden plantear los siguientes casos:
- Tumoración sólida con características
clínicas y radiológicas de benignidad, que por orden de frecuencia serían:
- Fibroadenomas: Antes de los 25 años y con
un tamaño menor de 2 cm, únicamente pautaremos control evolutivo. Cuando se
trate de una paciente de más de años, tumor mayor de 2 c, o tumoración que
presenta un crecimiento rápido (esto también condiciona el caso anterior)
sería indicación de exéresis con estudio anatomopatológico.
- Tumor Phyllodes: La actitud ante este
diagnóstico será siempre quirúrgica, realizando la enucleación del mismo y
estudio anatomopatológico.
- Hamartomas o Fibroadenolipomas: Ante el
diagnóstico de Hamartoma o de lipoma, aunque se trata de tumoraciones
benignas, dado que su edad de aparición oscila entre los 40 y los 50 años,
consideramos que se deben extirpar y realizar confirmación
anatomopatológica.
- Tumoración sólida con características
clínicas y radiológicas sospechosas de malignidad:
- En todos los casos, realización de
biopsia por punción aspiración o mediante tru-cut con estudio
anatomopatológico.
- Cuando el diagnóstico sea de benignidad
en pacientes menores de 30 años realizaremos un control clínico y
seguimiento.
- Cuando se trate de pacientes de más de 30
años, realizaremos extirpación y estudio anatomopatológico.
- Cuando el diagnóstico anatomopatológico
indique malignidad adoptaremos la actitud pautada en el apartado siguiente.
- Tumoración sólida con características
clínicas y radiológicas de malignidad: Confirmaremos el diagnóstico mediante
citología por punción-aspiración o tru-cut. Cuando no obtengamos un
diagnóstico de certeza realizaremos biopsia quirúrgica intraoperatoria. Cuando
el diagnóstico sea de malignidad, actuaremos según las pautas de protocolo de
tratamiento de patología maligna.
- Tumoración quística:
- UNICA: Realizaremos punción del quiste,
aspirando su contenido. En caso de que el material aspirado sea hemático,
realizaremos neumoquistografía , remitiendo en todos los casos una muestra
del material aspirado para estudio citológico. Cuando el resultado sea de
quiste simple con citología con criterios de benignidad, en ausencia de
tumor subyacente, pautaremos un control clínico instaurando tratamiento
médico si se considera oportuno.
- FORMACIÓN PAPILAR: Cuando el estudio
radiológico o anatomopatológico confirme el diagnóstico de una formación
papilar, sin confirmación de malignidad citológica, será indicación de
exéresis y estudio anatomopatológico, siempre diferido. Cuando el
diagnóstico citológico sea de malignidad, incluiremos a la paciente en el
protocolo de patología maligna.
Tumoración no palpable
Ante el hallazgo radiológico de una tumoración con
características tanto mamográficas como ecográficas de malignidad, pero que no
sea detectable clínicamente, debe realizarse, en todos los casos, biopsia de la
misma, utilizando técnicas esteroatáxicas, bien mediante punción-aspiración o
bien mediante un marcaje radiológico con arpón para localizar y extirpar la
lesión.
Se debe realizar el estudio anatomopatológico de la pieza
tras comprobar la extirpación completa de la zona sospechosa mediante estudio
radiológico de la pieza obtenida.
Pérdida espontánea por pezón
- Ante una galactorrea:
Ante una secreción bilateral pluriorificial, en primer lugar deben descartarse
los síndromes de amenorrea-galactorrea: ARGONZ del CASTILLO, CHIARI-FROMEL,
FORBES-ALBRIGHT, cuadros de amenorrea-galactorrea post-ovulatorios,
galactorreas post-lactacia, por inhibición de la dopamina, así como las
inducidas por fármacos.
Una vez descartados estos casos para el estudio de una galactorrea
realizaremos un Estudio mamográfico, así como estudio citológico del líquido
realizando una impronta directa sobre un portaobjetos directamente del pezón,
debiéndose determinar tasas de prolactina, estradiol, progesterona, FSH, LH,
T3, T4 y TSH.
Cuando el estudio radiológico permita descartar patología mamaria, y en el
estudio analítico se determine un incremento de los valores de prolactina y
existan signos clínicos como cefalea o diplopia, que orienten hacia un tumor
hipofisario, realizaremos un estudio radiológico de la silla turca y, en
función de los hallazgos, se completará el estudio con TAC y/o RNM.
Cuando se descarte patología mamaria e hipofisaria se instaurará tratamiento
sintomático con bromocriptina.
- Ante una secreción acuosa,
serosanguinolenta o sanguinolenta y uniorificial:
En todos los casos, tras el examen clínico, se tomará muestra para estudio
citológico y en pacientes mayores de 30 años solicitaremos, además, un estudio
mamográfico y galactográfico.
Cuando el estudio radiológico detecte dilataciones de los conductos
galactofóricos con evidencia o no de imágenes de defecto de repleción
intraductales, y aún en ausencia de hallazgos citológicos, será indicación de
tratamiento quirúrgico, que consistirá en identificar el conducto o conductos
y la extirpación de los mismos con estudio anatomopatológico.
- Ante una ectasia ductal:
Sospecharemos la existencia de una ectasia ductal cuando la pérdida por el
pezón tenga un color gris verdoso y a la exploración pueda detectarse una
tumoración retroareolar (que se debe a la dilatación de los conductos),
acompañándose de dolor.
El diagnóstico se confirmará mediante estudio mamográfico, en el que se
detecta un aumento de densidad retroareolar, pudiendo acompañarse de
calcificaciones que corresponden a la pared del conducto.
Se debe realizar un diagnóstico diferencial con el comedocarcinoma en el que
también existen calcificaciones pero de aspecto más puntiformes.
La ecografía detecta la dilatación de los conductos en situación retroareolar.
El tratamiento será, en primer lugar, medico-sintomático, con lo que cederá el
cuadro inflamatorio y posteriormente quirúrgico, que consistirá en la
extirpación de los conductos afectos.
Microcalcificaciones
Ante un hallazgo de microcalcificacione s con características
de BENIGNIDAD: Pauta de control evolutivo con un nuevo estudio radiológico a los
6 meses para una nueva evaluación de la paciente.
Con características sospechosas de MALIGNIDAD (irregulares,
con disposición triangular o romboidea, asimétricas, lineales y angulares):
siempre se debe realizar biopsia tras marcaje esteroatáxico y confirmación
radiológica de la extirpación de la totalidad de las mismas.
Cuando el estudio anatomopatológico indique benignidad,
pautaremos un control clínico y radiológico evolutivo.
Cuando el estudio anatomopatológico sea indicativo de
malignidad, actuaremos de acuerdo con el protocolo de patología maligna.
Mama con signos inflamatorios
Ante una mama con signos inflamatorios localizados o difusos
hay unos signos que nos deben alarmar orientando el diagnóstico hacia una
MASTITIS CARCINOMATOSA como son:
- Aumento del calor local.
- Ausencia de fiebre.
- Discreto enrojecimiento de la mama.
- Existencia de adenopatías con
características tumorales.
El estudio mamográfico únicamente podrá aportarnos datos de
la existencia de un patrón linfático, que se caracteriza por un aumento
generalizado de la densidad glandular, engrosamiento difuso de la piel e
imágenes lineales que corresponden a vasos linfáticos ingurgitados.
El diagnóstico diferencial debe hacerse con mastitis aguda
difusa, mastitis crónica TBC, bloqueo linfático por linfadenectomía y anasarca
de origen hepático o renal.
Se debe realizar ante la sospecha un estudio
anatomo-patológico con tru-cut. En caso de negatividad y no mejoría del cuadro
clínico con el tratamiento médico (antibióticos y antiinflamatorios) , debe
efectuarse una biopsia quirúrgica incluyendo piel y tejido celular subcutáneo.
Ante una mama con SIGNOS INFLAMATORIOS NO SOSPECHOSOS de
mastitis carcinomatosa, tras la exploración clínica de la paciente, realizaremos
un estudio ecográfico de la mama.
Cuando la ecografía detecte imágenes compatibles con un
ABSCESO, realizaremos punción del mismo evacuando su contenido, del que
mandaremos muestra para estudio microbiológico, instaurando tratamiento
antibiótico a la espera del antibiograma.
Cuando la punción no sea efectiva por elevada densidad del
material o por tabicamiento que no permita una buena evacuación, procederemos al
desbridamiento y drenaje quirúrgico.
En caso de MASTITIS PUERPERAL, en ausencia de absceso tras
estudio ecográfico, instauraremos tratamiento médico, siendo el antibiótico de
elección la Dicloxaciclina a dosis de 500 mg/6 horas/ VO; como tratamiento
alternativo utilizaremos la Clindamicina a dosis de 300 mg/6 horas/VO. Debe
interrumpirse la lactancia.
En caso de MASTITIS NO PUERPERAL, el tratamiento de elección
será la Clindamicina a dosis de 300 mg/6 horas/VO y como tratamiento alternativo
la Cefazolina a dosis de 1 gr/8 horas/ IV.
En caso de MASTITIS CRÓNICA RECIDIVANTE, tras yugular el
brote agudo, se realizará tratamiento quirúrgico, extirpando el conducto
causante del mantenimiento del proceso.
Actuación ante lesiones de areola y pezón
Cuando el motivo de consulta sea la aparición de lesiones
eritematosas, eccematosas, con vesículas y exudación que afecta a areola y
pezón, se debe descartar la posibilidad de enfermedad de Paget de la mama, para
lo que realizaremos citología por impronta y mamografía, por la frecuente
existencia de un carcinoma ductal subyacente, así como la biopsia de areola y
pezón, que nos dará el diagnóstico de confirmación.
Cuando el diagnóstico sea de enfermedad de Paget de la mama,
la pauta de actuación queda incluida el protocolo de tratamiento de patología
maligna.
Cuando el diagnóstico informe de benignidad se instaurará el
tratamiento específico.
Aumento de volumen mamario en varón
Debe ser considerado como fisiológico en las tres
circunstancias siguientes:
- Recién nacidos (hipertrofia neonatal): Cede
espontáneamente hacia el cuarto mes de vida.
- Adolescentes: La mayor frecuencia de
aparición oscila ente los 12 y 15 años, correspondiendo a la edad puerperal.
Se caracteriza por la sensación de dolor e hinchazón en una o ambas mamas. A
la exploración se palpa sensación de nódulo retroareolar. La evolución es
hacia la desaparición de forma espontánea en unos meses.
- En la senectud (involutiva o senil):
Aparece alrededor de los 70 años. No requiere una investigación de la causa,
salvo que sea sintomática o de aparición reciente.
En los adultos se distinguen dos procesos:
- Seudoginecomastia o lipomastia, que se debe
a una hiperplasia del tejido adiposo sin proliferación del parénquima.
- Ginecomastia verdadera, que consiste en la
hipertrofia del tejido glandular mamario uni o bilateral.
Ante la sospecha de una GINECOMASTIA VERDADERA, en la
anamnesis investigaremos la ingesta de medicamentos inductores de la misma, así
como la posibilidad de patología hepática, renal o tiroidea.
Realizaremos la exploración física para determinar el tamaño
del nódulo mamario retroareolar, descartando la presencia de masas dominantes,
áreas locales de cambio de consistencia, pérdidas hemáticas por el pezón y
adenopatías axilares.
Completaremos el estudio solicitando un estudio mamográfico y
ecográfico acompañándolo de un estudio de la función renal y hepática, así como
una determinación de HCG, LH, Testosterona y estradiol, lo que nos permitirá
descartar en caso de que los resultados analíticos sean normales el grupo de las
GINECOMASTIAS SECUNDARIAS.
Una vez establecido el diagnóstico de GINECOMASTIA
IDIOPÁTICA, el tratamiento consistirá en la corrección del factor etiológico si
lo hay y, cuando esté inducida por fármacos, en la supresión del fármaco
inductor y tratamiento con Danazol a dosis de 50 mg/12 horas/3 meses VO.
Cuando las molestias ocasionadas sean importantes, puede
administrarse Tamoxifeno a dosis de 10 mg/12 horas/3 meses VO.
El tratamiento quirúrgico, que consistirá en mastectomía
glandular subcutánea, lo reservamos para los casos voluminosos o que causen
problemas estéticos o psicológicos.