Esta informacion es para el uso de los médicos y otros profesionales de la salud. Si usted es un paciente, su médico puede explicarle como usar esta informacion en su caso.
Autor: Dr. Claver Criado
Tomado de: http://www.uninet.edu
Dentro del diagnóstico morfológico en patología mamaria, tenemos dentro de la anatomía patológica, la citología bien en materiales de secreción o en material obtenido por punción-aspiraci ón con aguja fina, la biopsia convencional, la biopsia intraoperatoria y el estudio de las piezas quirúrgicas, hoy vamos a tratar de la citología.
Se trata de un medio de diagnóstico morfológico microscópico muy util y que se biene utilizando desde hace bastantes años en el estudio de la patología mamaria, aunque su desarrollo mayor y anterior al estudio de la punción fue fundamentalmente en la citología cervicovaginal ginecológica.
Se trata de un medio técnicamente sencillo y que puede ayudar mucho en el diagnóstico de la patología mamaria.
Indudablemente, su efectividad va ligada a que se combine con el estudio clínico y el estudio morfológico radiológico.
Evidentemente también el estudio morfológico de la citología choca con que se trata de una interpretación subjetiva de imagenes, es decir, al microscópio, no se ven células que lleven escrito la palabra displasia, cancer o la palabra normal; se trata pues de una interpretación del observador de unos hechos que ve a través de su microscópio. La citología en estadísticas múltiples, se ha demostrado que es diagnóstica en un porcentaje que oscila entre el 77 y el 99%, con una media de 87%. Pero si este diagnóstico citológico se asocia al estudio radiológico y al estudio clínico, entre los 3 el resultado final es algo mayor del 99%. En las mejores estadísticas y en los mejores laboratorios, siempre existiran un porcentaje de falsos negativos que no debe superar el 10%, también en las mejores estadísticas existen algunos falsos positivos. Esos falsos positivos son de aproximadamente del 0.17%.
Es evidente que la citología tiene una serie de indicaciones que indudablemente no abarca absolutamente todos los procesos mamarios.
Esas indicaciones son en primer lugar clínicas y, dentro de las indicaciones clínicas tenemos las secreciones espontáneas o provocadas por el pezón, la presencia de nódulos mamarios palpables, l a presencia de zonas densas, la presencia de alteraciones sobre una cicatríz de intervención previa, o bien la palpación de adenopatías en terrenos de drenaje de la mama.
Existen otra serie de indicaciones que son radiológicas, son aquellos nódulos que se ven en radiografía o imagenes por ecografía, o bien, la presencia de quistes.
En toda citología se deben valorar, primero una visión general de la preparación que nos va a dar sobre todo, una impresión del fondo de la misma, ese fondo puede ser limpio de tipo seroso, puede ser de tipo hemorrágico o de tipo necrótico; por otra parte vamos a valorar también las células, puede no existir ninguna y, entonces la citología no es valorable o, cuando están en un grado mínimo que nos impide un acercamiento de probabilidad a un diagnóstico, también esa citología no debe ser valorada, debe darse como material no valorable y, el clínico, será el que decidirá sobre la conveniencia de su repetición.
El estudio de las células, implica por un lado si tienen algún tipo de agrupación determinada y, por otro lado, la propia célula en si, estudiando el núcleo y el citoplasma, la relación entre ambos, el tipo de cromatina nuclear, la presencia o no de irregularidades en forma, tamaño y coloración de las células, la presencia de varios o un solo tipo de células, así como la presencia de imagenes anomalas.
En el estudio de la secreción mamaria, los diagnósticos citológicos que se pueden emitir, siempre encabezados por uno que es común a todas las citologías, que es el que dice si esa citología es negativa para células tumorales malignas, o bien, esa citología es sospechosa para células tumorales malignas o, por último, si esa citología es positiva para células tumorales malignas.
El siguiente apartado del diagnóstico indicará si podemos hacer un diagnóstico de una situación anatomoclínica.
En el caso de las secreciones, esos diagnósticos serán compatible con ectasia o galactorrea, ambos procesos son difíciles y, la mayoría de las veces imposibles de diferenciar desde el punto de vista solo citológico. Otro diagnóstico será sugestivo de papiloma mamario, en este caso, solo en los extremos de claramente benigno y claramente maligno podremos hacer un diagnóstico de seguridad muy aproximado, en el resto de los patrones únicamente diagnosticaremos que se trata de una lesión papilar y, una vez extirpada, podremos establecer claramente el diagnóstico final.
Por otra parte también podremos diagnosticar inflamaciones, casi siempre evidentemente sobre una ectasia y en pocos casos nos permite la secreción mamaria el diagnóstico de una citología positiva, sugestiva de un carcinoma mamario.
En cuanto al diagnóstico por punción-aspiración en la patología mamaria, las entidades que son asequibles de ser diagnosticadas de esta manera, son los quistes, las zonas de mastopatía fibroquística, el fibroadenoma, los tumores y, ocasionalmente, otras lesiones que pueden ser inflamatorias, amartomatosas o de otro tipo.
El material que debemos disponer para una punción de una masa sólida superfical es muy simple, simplemente necesitaremos una jeringuilla de 10 cm3, una aguja i.m. de diferentes calibres y longitudes, alcohól, preparaciones y algún artilugio que nos permita sostener en el la jeringuilla y tener una mano libre, son las llamadas pistolas de punción-aspiración.
En el diagnóstico de los quistes y de la mastopatia fibroquística, generalmente nos encontraremos siempre ante un fondo citológico, limpio, seroso. En los quistes aparecerán células espumosas similares a las que ya comentamos en la ectasia y la galactorrea, acompañadas o no de placas de células ductales, muchas de ellas con un citoplasma de color rosa-anaranjado, granular fino y un nucleo, que puede tener una ligera irregularidad en el tamaño, hipercromático, y en el que ocasionalmente podemos ver algún pequeño nucleolo. Pueden disponerse en placas o formando estructura de tipo papilar y corresponden a las células ductales que muestran metaplasia apocrina de su citoplasma. También pueden observarse células ductales formando placas de distinto tamaño, bien ordenadas, sin metaplasia apocrina del citoplasma.
La segunda lesión más frecuentemente diagnosticada por punción-aspiración en patología mamaria es el fibroadenoma. El fibroadenoma muchas veces da problemas de diagnóstico con lesiones tumorales malignas cuando es típico en su presentación citológica, está constituido por abundantes placas de células ductales bien ordenadas que no tienen atípias y entre ellas aparecen lo que se llamaron nucleos sueltos o nucleos sin citoplasma aparente, de tamaño pequeño, nucleo hipercromático, regulares y que corresponden a las células mioepiteliales, el diagnostico se hace practicamente seguro cuando, además del componente epitelial del fibroadenoma, aparece el componente fibroso. Ese componente fibroso, como pueden observar en la diapositiva, corresponde a un material de aspecto fibromucoso, con un fondo basófilo y células similares a las nucleo sueltos que aparecen en su seno.
Aparte de la posible confusión en algunos casos con un carcinoma, el tumor que puede aparecer en un fibroadenoma y que veremos en la próxima charla, corresponde al cistosarcoma Filodes o tumor Filodes, que es como se debe denominar, y que es un tumor maligno que nace en la parte mesenquimal o fibrosa de un fibroadenoma. Puede sospecharse, cuando dicha parte fibrosa es muy celular.
Durante algún tiempo, se describió como específico del carcinoma de mama, la presencia de unas vacuolas en los citoplasmas, en las cuales aparecia uno o varios puntos centrales más densos, son los llamados cuerpos de magenta o inclusiones citoplasmáticas. Posteriormente se vio que aparecen también en otros tumores, aunque son siempre mucho más frecuentes en el carcinoma de mama.
Por otra parte, la citología por punción, nos permite también establecer, en ocasiones el diagnóstico de tumores primitivos o metastásicos de otra estirpe que el carcinoma mamario.
Durante mucho tiempo se discutió si algunas lesiones eran precursoras del cancer de mama y, durante mucho tiempo, la lesión sobre la que más se discutió, fue sobre la llamada mastopatía fibroquística, lesión que engloba una serie de hechos morfológicos, incluso diagnósticos, que son muy variables entre si, como pueden ser la adenosis, la fibrosis, los quistes, las hiperplasias.
A veces, también hay que tenerlo en cuenta, la mastopatía fibroquística se asocia en conjunción al fibroadenoma y nos pueden aparecer los 2 juntos dentro del mismo área lesionada. Pues bien, después de una serie de estudios, se vio que los distintos tipos de adenosis, formando o no parte de la mastopatía fibroquística, los quistes y las ectasias, así como el fibroadenoma e, incluso, las lesiones hiperplásicas ligeras, practicamente no aumentan el riesgo de la persona que lo tiene sobre otra para tener un carcinoma de mama.
Fundamentalmente se ha visto que la lesión que acompaña o precede al carcinoma de mama es la hiperplasia, sobre todo cuando esta es florida o intensa, o bien, cuando esta tiene rasgos atípicos en su estructura arquitectural o en las células que lo componen.
Pero las lesiones claramente pretumorales son lo que llamamos las hiperplasias atípicas. Se trata de una lesión pretumoral y, la hiperplasia atípica, implica un riesgo de un 5% más de una persona que no la tiene, de padecer cancer de mama. En otros casos, la proliferación se hace trabecular, algo más irregular, las células tienen un mayor hipercromatismo, llegando en casos a ser indistinguible de lo que correspondería a un carcinoma intraductal, no infiltrante de la mama, en el que pueden ver incluso microcalcificaciones que muchas veces se define como una lesión que afecta a más de un lobulillo, mientras que si la misma lesión, en principio tiene menos de 2 mm. o afecta solo a un lobulillo, todavía se mantiene el diagnóstico de hiperplasia atípica. Como ven el límite entre las 2 patologías no es preciso y, de hecho, parece ser muchas veces un límite que no existe.
Esta página fue actualizada por última vez el martes 23 de octubre de 2007. © CIRUGEST. Derechos de reproducción reservados.