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Anatomía e histología de la mama.

Tomado de: http://www.uninet.edu

Recuerdo embriológico

Los primeros estadios del desarrollo mamario son independientes de las hormonas sexuales, pero a partir de la quince semana de gestación la zona mamaria se hace transitoriamente sensible a la detosterona que actúa sobre el mesénquima que se condensa alrededor de zonas cordonales epiteliales, quedando desarrollado el esbozo mamario. Si no sigue una exposición significativa la detosterona a continuación los esbozos epiteliales se canalizan, dando lugar a los conductos galactóforos en número aproximado de 20 a 32. El sistema túbulo alveolar ramificado, se desarrollada entre la 32 y la 40 semana de gestación. Cerca del nacimiento la mama fetal es afectada por los esteroides maternos placentarios, dando un cambio de aspecto secretor en los alvéolos. Al nacimiento las hormonas esteroides sexuales maternas y la prolactina estimulan la secreción del calostro que puede continuar durante la tercera o hasta la cuarta semana de edad. Mas tarde cuando declinan las hormonas sexuales maternas y la prolactina la glándula revierte a una organización ductal simple.

Cambios en la adolescencia

La producción cíclica de estrógenos en presencia de hormona de crecimiento o prolactina reestimula el crecimiento de los conductos mamarios. Los estrógenos actúan sobre el crecimiento de los conductos y de estroma periductal, mientras que la progesterona es necesaria para la diferenciación de los lóbulos y alvéolos. Ambas hormonas combinadas provocan la pigmentación de la zona del pezón y la areola.

Anatomía de la mama

La mama normal tiene un peso muy variable entre 30 y 500 gr. El habito corporal del individuo es un factor importante en el tamaño y densidad de la mama que es uno de los mayores depósitos de grasa que existen en el organismo.
Se encuentra sobre el pectoral mayor y en parte sobre el serrato anterior, oblicuo externo y recto superior. Desde la superficie a la profundidad nos encontramos la piel seguida de la fascia superficial, a continuación la red vascular superficial, seguidamente ligamento de Cooper, el parénquima glandular y la grasa, la parte profunda de la fascia superficial, el espacio retromamario, la fascia pectoral y por fin el pectoral mayor. Existe una banda fibrosa que se extiende entre las capas superficial y profunda de la fascia superficial y que se continua hacia arriba con la fascia del cuello y hacia abajo con la fascia abdominal, un desplazamiento por el crecimiento de una masa provoca retracción de la piel o del pezón. Se diferencia superficialmente un pezón y la areola con numerosas glándulas sebáceas y a nivel de este existe una capa circular muscular y otra longitudinal. Las glándulas de Montgomery que tienen pequeños conductos van a desembocar a los llamados tubérculos de Porgan que corresponden a glándulas ecrinas modificadas.

Sistema venoso superficial

Constituido por los vasos transversos en 95% a través de los vasos perforantes desembocan en la vena torácica interna. Por otra parte los vasos superficiales que ascienden a la zona supraesternal y desembocan en las venas superficiales de la zona baja del cuello. Clínicamente se hace muy evidente en algunos de los tumores malignos mamarios.

Sistema venoso profundo

Este a su vez tiene tres partes:

  1. La rama perforantes de la vena torácica interna que desembocan en las venas innominadas.
  2. La vena axilar y subtributarias que drenan la pared costal, el músculo pectoral y el tejido mamario profundo.
  3. El drenaje directo a través de las venas intercostales. Estas venas comunican con los vasos vertebrales, la ácigos y a través de ellos con la cava superior. Estos tres sistemas profundos tienen muchas comunicaciones con la red capilar pulmonar lo que implicaría la vía por la que se pueden hacer metástasis pulmonares en los tumores malignos de mama, por otra parte a través de las venas vertebrales es el camino que siguen al parecer las metástasis óseas.

Vasos linfáticos

Existen cuatro vías de drenaje linfático:

  1. Cutánea: drenan lateralmente hacia axila, aunque el borde inferior drena hacia el plexo epigástrico.
  2. La axila que recibe aproximadamente un 75 o 97% de todo el flujo linfático mamario.
  3. Vía de la torácica interna: Recibe del 3 al 25% del drenaje y va hacia torrente venoso bien por vía del conducto torácico o bien por vía de los ganglios linfáticos cervicales bajos o bien directamente en la confluencia de la subclavia yugular.
  4. vía de los linfáticos intercostales que van a los ganglios intercostales posteriores del tórax a la altura de la unión entre costilla y vértebra.

Histología

El tejido mamario parenquimatoso se divide en un número de 15 a 20 lóbulo, cada uno de los cuales desemboca por un sistema tubular en los llamados conductos galactóforos que vierten a nivel del pezón. Por lo tanto en la mama podemos distinguir dentro del parénquima mamario propio el sistema de los conductos interlobulillares y el sistema constituido por el lobulillo y el conducto terminal.

Los conductos tienen un epitelio cilíndrico o cúbico con células que tienen un núcleo redondeado y en el citoplasma contienen pocas mitocondrias y escaso retículo endoplásmico rugoso, externamente tienen membrana basal con tejido conectivo y fibras elásticas. El lobulillo constituido por el conducto terminal y los alvéolos, está inmerso en un tejido conectivo, edematoso sin fibras elásticas y las células que lo componen son columnales, basófilas con muchos ribosomas y gran cantidad de retículo endoplásmico rugoso. Por debajo de ellas aparecen otras células que son las células muy epiteliales que rodean a los alvéolos y a los conductos pequeños. Contienen miofibrillas y son contráctiles con una sensibilidad de 10 a 20 veces mayor a la oxitocina que el músculo del útero. Con técnicas de inmunoperosidasa podemos ver que las células epiteliales de los alvéolos son positivas para las citoqueratinas para la lacto-albúmina cuando están segregando y ocasionalmente algunas son positivas para la cromogranina. Mientras que las células mioepiteliales son positivas para la tina y la execién.

Cambios físicos de la histología mamaria

Aunque la mama no madura completamente hasta la primera gestación y lactancia existen algunos cambios cíclicos que son apreciables durante las distintas fases del ciclo.

El estudio de los receptores hormonales tiene poco valor y se trata de cantidades inapreciables en la mama no tumoral. En cuanto a los receptores de estrógeno el máximo de positividad en los mismos aparece entre los días 5 y 8 del ciclo con un pequeño segundo pico entre los días 25 y 26. La progesterona también muestra dos picos uno entre los días 13 y 14 y otro entre los días 21 y 23.

Embarazo y lactancia

Existe durante el embarazo un marcado incremento del epitelio del sistema de los lobulillos y alvéolos con un incremento de la vacuolización del citoplasma de las células y una marcada disminución de las grasas. El crecimiento epitelial requiere de la acción de los estrógenos, de la progesterona, la prolactina y la hormona del crecimiento. Está también favorecido por los corticosteroides adrenales y por la insulina. Un agrandamiento definido de la mama con dilatación de las venas ocurre entre las semanas 5ª y 8ª del embarazo. también se intensifica la pigmentación del pezón y la areola. El calostro comienza a acumularse en la luz de los alvéolos a partir del tercer mes. A mitad de la gestación se enlentece la proliferación epitelial y dicho epitelio comienza sus cambios secretores para lo cual requiere la acción de la prolactina el lactógeno placentario, la hormona del crecimiento, la insulina y los glucocorticoides. Después del parto la caída de las hormonas sexuales y del lactógeno placentario así como de la prolactina induce la secreción. El cese de la lactancia induce la evolución de la mama, proceso que suele durar aproximadamente 3 meses.

Menopausia

Durante la menopausia el fenómeno que ocurre es una regresión de las estructuras parenquimatosas lóbulo-alveolares de la mama por una bajada de los estrógenos y de la progesterona. Se aprecia un incremento de la grasa y un predominio del tejido fibroso. Al final del periodo solo aparecen pequeños islotes de conductos en medio de un estroma fibroso hialinizado.

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Esta página fue actualizada por última vez el martes 23 de octubre de 2007. © CIRUGEST. Derechos de reproducción reservados.