Enfermedades inflamatorias de la mama.
Autor: Dr. Ángel Alonso Álvaro
Tomado de: http://www.uninet.edu
Concepto
Respuesta local de las estructuras mamarias frente a la
agresión motivada por causas microbianas, químicas, físicas u hormonales.
Clasificación
Se pueden clasificar: por su etiología, localización y
evolución clínica (Tabla 1).
| Tabla 1. Clasificación de las lesiones inflamatorias de la mama |
- Según la etiología
- Bacterianas:
- Específicas
- No específicas
- No bacterianas:
- Físicas
- Químicas
- Hormonales
- Según la localización
- Paramastitis:
- Glandular mixta
- Placa areola-pezón
- Según la presentación clínica
- Agudas:
- Mastitis puerperal
- Mastitis del recién nacido
- Otras mastitis
- Crónicas:
- Tumor
- De la placa mamilar
- Alteración cutánea
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Infecciones agudas de tipo bacteriano
Mastitis puerperal
Es la infección más conocida y estudiada de la mama. Ocurre
durante el primer mes de la lactación, sobre todo en primíparas.
Su incidencia se ha reducido con las medidas higiénicas.
El germen más frecuentemente implicado es el Staphylococcus
aureus, la retención de leche y las grietas del pezón facilitan su penetración y
colonización.
Vías de infección
Canalicular, linfática y hemática.
Síntomas clínicos
Dolor, tumefacción, eritema y fiebre.
Tratamiento
- Preventivo. Es fundamental el tratamiento
profiláctico, en especial de las grietas del pezón.
- Médico. Antibioticoterapia:
- Cloxacilina: 500 mg/8 horas, 10 días
- Si alergia: eritromicina: 1gramo/12
horas, 10 días.
Son aconsejables los antiinflamatorios.
En cuanto a la interrupción de la lactación es tema de controversia entre
distintos autores.
Si se demora mucho el tratamiento, la infección puede progresar y originar
un absceso más o menos importante.
- Quirúrgico. Si se forma absceso, hay que
realizar drenaje.
- En primer lugar mediante
punción-aspiración con aguja de calibre 18, mediante este procedimiento se
pueden resolver muchos casos.
- En caso de que el resultado no sea
favorable, será necesario recurrir al drenaje quirúrgico clásico.
Las incisiones deben ser arcuatas, concéntricas a la areola y en la
región más declive. Los drenajes utilizados son de tipo Penrose, de goma
blanda y se retirarán a las 48-72 horas.
Mastitis del recién nacido
Se produce sobre la intumescencia neonatorum. Cuando aparece
la mastitis, supone una complicación grave. Se debe tratar con antibióticos y si
es necesario realizar drenaje, con las posibles secuelas para el desarrollo
mamario.
Otras mastitis agudas
Se trata de mastitis agudas, no asociadas con la lactación.
Se observan en mujeres en edad fértil. Este tipo de mastitis puede aparecer en
el curso de diversas enfermedades infecciosas como gripe, parotiditis, fiebre
tifoidea. El tratamiento debe ser médico y si se abscesifica debe evacuarse con
los mismos criterios que el puerperal.
Mastitis crónicas
En este apartado consideramos:
- Con manifestación tumoral
- Con participación de la placa mamilar
(areola-pezón)
- Con cambios cutáneos.
Con manifestación tumoral
Las mastitis agrupadas bajo dicha denominación presentan un
factor común: el tumor. Consideramos:
- Galactocele. Se trata de un
pseudoquiste de retención debido a la oclusión de un conducto galactóforo. El
tratamiento de elección es el vaciado del mismo mediante punción, mientras que
el contenido sea líquido. Si se espesa, la tumoración debe ser extirpada
quirúrgicamente.
- Mastitis esclerosante. Se
caracteriza clínicamente por la presencia de una zona fibrosa en el tejido
mamario firme e irregular, difícil de diferenciar de un carcinoma escirro. Es
preciso realizar citología o biopsia. Si el estudio citológico muestra células
inflamatorias, deben administrarse antibióticos y antiinflamatorios. Si no se
resuelve, se debe extirpar la zona.
- Comedomastitis. Se trata de una
ectasia ductal con complicaciones posteriores. Los conductos galactóforos
aparecen dilatados y llenos de sustancias lipídicas.
- Necrosis grasa (esteatonecrosis). El
origen es un traumatismo en la mama, se suele observar una zona dolorosa
asociada con equímosis. Cuando se confirma el diagnóstico es innecesario el
tratamiento quirúrgico, con el tiempo la lesión disminuye de tamaño hasta que
desaparece.
- Mastitis específicas. Se trata de
mastitis asociadas a procesos tuberculosos, sifilíticos, lepromatosos, etc.
Con participación de la placa mamilar (areola-pezón)
El denominador común son cambios estructurales y funcionales
de los conductos galactofóricos. Describimos:
- Ectasia ductal. La ectasia ductal o
dilatación de los conductos galactóforos es una enfermedad funcional de tipo
benigno y de causa desconocida (se han implicado procesos autoinmunes). La
incidencia se estima en torno al 1-2% y aparece en mujeres en edad fértil,
cercanas a la menopausia (edad media de 45 años). Los conductos aparecen
dilatados y llenos de material lipídico y detritus celulares. Como
complicación reactiva de los tejidos vecinos a esta agresión química puede
aparecer dolor y cambios inflamatorios locales. También es frecuente la
secreción por el pezón.
- Galactoforitis retráctil. Es una
enfermedad frecuente que ha sido poco valorada. Se trata de un proceso
inflamatorio a nivel de los grandes conductos galactóforos, cuya etiología es
desconocida. Sigue un curso tórpido de forma crónica que en ciertas ocasiones
tiende a originar perigalactoforitis o mastitis periductales. Existen
molestias en el pezón, con una progresiva umbilicación del mismo. Cuando las
molestias son importantes y se asocian procesos infecciosos, el tratamiento es
la resección de los conductos afectados y la eversión del pezón.
- Fistulización periareolar recidivante.
Se analizará en el siguiente tema.
Con cambios cutáneos
El denominador común son las alteraciones de la piel de la
mama. Se incluyen:
- Pseudomastitis o eritema espontáneo.
Se caracteriza por la aparición de una zona eritematosa que mide entre 2-5
centimetros de diámetro, localizada sobre todo en los cuadrantes superiores, y
que desaparece a los pocos días de forma espontánea. Se desconoce su
etiología: podría estar relacionada con la actividad hormonal o tratarse de un
proceso de tipo alérgico. No precisa tratamiento.
- Enfermedad de Mondor. Se trata de
una trombosis de la vena toracoepigástrica junto con flebitis esclerosa
subcutánea. Se aprecia un cordón a nivel del cuadrante supero-externo de la
mama. En ocasiones dicho cordón se acompaña de signos inflamatorios y de
adherencias cutáneas. No requiere tratamiento.
- Mastitis actínica. Se trata de una
reacción patológica a los rayos solares. La vasodilatación que acompaña al
proceso se debe a la histamina.
- A nivel de la mama pueden aparecer otros
procesos inflamatorios, como quistes sebáceos infectados, micosis (intertrigo,
candidiasis, pitiriasis versicolor, actinomicosis), viriasis (herpes zoster,
herpes simple), foliculitis, hidrosadenitis areolar, etc. que no presentan
características especiales cuando ocurren en la mama.
Resumen
En la práctica clínica los procesos inflamatorios mamarios
son frecuentes y para su comprensión se deben incluir tanto las producidas por
gérmenes, como las inflamaciones de causa física, química y hormonal. El
tratamiento se fundamentará en el conocimiento etiológico de cada proceso y es
imprescindible el correcto diagnóstico diferencial, en especial con los procesos
neoplásicos.