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Esta informacion es para el uso de los médicos y otros profesionales de la salud. Si usted es un paciente, su médico puede explicarle como usar esta informacion en su caso. |
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Autor: Dr. Juan Montero Ruiz
Tomado de: http://www.uninet.edu
El seguimiento ha sido durante mucho tiempo una rutina médica obligada que se ha ido ampliando y mejorando con nuevas técnicas y pautas.
Recientemente se discute su necesidad habiendo incluso quién lo desaconseja, no obstante los ensayos clínicos lo indican, habiendo disparidad de criterios en como efectuarlo (no hacerlo, hacerlo moderadamente, de forma intensiva).
El seguimiento clásico se basaba en una exploración clínica acompañada de otras técnicas con el ánimo de descubrir precozmente las recidivas y/o metástasis.
En conjunto un 50% de pacientes se van a curar y un 70% de las que presentarán metástasis se descubrirán por la aparición de síntomas clínicos que detectará la propia paciente. Hay trabajos que indican que aun tratando las metástasis en forma precoz no se muestran ventajas estadísticas, por lo que se podía concluir que no es necesario realizar el seguimiento, pero esto ha de entenderse de una manera más amplia, incluyendo aspectos clínicos, psicológicos, sociales, etc.
Ha de tenerse en cuenta que:
La utilidad del seguimiento será en relación a:
El seguimiento comienza ya tras el diagnóstico debido a las implicaciones que conlleva, gravedad, amenaza para la vida, mutilación, etc.
Tras el se abre una fase medicalizada tanto durante el diagnóstico como en el tratamiento, tratamientos complementarios, etc, finalmente irá siguiendo unos controles no recibiendo el alta médica nunca.
Durante todo ese tiempo precisará rehabilitación psicofísica por problemas estéticos, de imagen, adaptación, familia, sociedad, etc.
Podrán aparecer otros procesos relacionados o no, como patología endometrial, otras neoplasias (ovario, colon...), patologías intercurrentes de otra naturaleza u órgano pero que la paciente vivencia como relacionados con su cáncer y que a veces nos van a generar problemas de diagnóstico diferencial, valoración de pautas de tratamiento, terapia hormonal substitutiva, anticoncepción, embarazo, etc.
El seguimiento oncológico es el clásico, busca o persigue la recidiva o metástasis, la aparición de otros primarios o de carcinoma contralateral. Todo ello variará en función del tipo de tumor, características del proceso, momento en el que se encuentra, tratamiento practicado, etc.
Podemos decir que se resume en cuatro objetivos:
Control local:
Carcinoma intraductal:
- Control clínico, no precisando en principio por lógica otras exploraciones. Tratamiento conservador: - En ca. intraductal de bajo grado extirpado globalmente y mamas fáciles: exploración clínica y mamografía anual - En ca. intraductal de alto grado o multifocal o mamas difíciles: mamografía cada 6 meses durante 2 años, valorando la RNM de manera anual. - Tener en cuenta que las recidivas pueden aparecer a lo largo de 10 a 15 años
Carcinoma ductal infiltrante:
Deberán programarse los controles en función del tamaño del tumor, tratamiento realizado.
Saber que en tratamiento conservador la tasa de recidiva local se sitúa en el 1% anual hasta llegar al 20%.
Es decir valoraremos:
En función de ambos se establecerá el seguimiento, explicando a la paciente los fundamentos y razones del mismo.
Dicho de otra forma, se hará un seguimiento personalizado y global, llevado a cabo por cualquiera que tenga un conocimiento amplio del proceso y sus circunstancias.
De forma general se sigue el siguiente esquema:
| Meses | |||||||
| 3 | 6 | 9 | 12 | 18 | 24 | 362 | |
| Exploración clínica | + | + | + | + | + | + | + |
| Analítica (hemograma, V.S.G., fosfatasa alcalina, GGT, sideremia, creatinina, glucemia) | + | + | + | + | + | ||
| Mamografía | + | + | + | ||||
| Radiología torácica (TAC) | + | + | + | ||||
| Ecografía de la mama operada1 | + | + | + | ||||
| Punción citológica1 | + | + | + | ||||
| 1 Para casos de tratamiento conservador 2 A partir de los 3 años se actuará, según criterio clínico, anualmente. |
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La gammagrafía ósea v la ecografía hepática só1o cuando la clínica o la analítica general así lo aconsejen.
En casos localmente avanzados, si se conserva la mama tras quimioterapia neoadyuvante, el control seguirá el esquema propuesto para los casos de tratamiento conservador.
Tomografía axial computerizada: si bien se reconoce mayor posibilidad de diagnóstico con el TAC que con la radiografía simple de tórax, debido a un problema de costes, tan sólo se solicitará TAC torácico de forma selectiva, (casos operados con problemas en el curso de su seguimiento, como es la aparición de recidivas locales, o la presencia de una metástasis única).
Marcadores tumorales se solicitarán de forma selectiva especialmente en casos de mal pronóstico.
Control del endometrio: en los casos de tratamiento con tamoxifeno debe hacerse un control estricto del endometrio: con ecografía y microcolpohisteroscopia y biopsia antes de comenzar el tratamiento, anualmente durante el tratamiento y un año después de terminado el tratamiento.
En casos de mastectomía radical modificada sin tratamiento adyuvante.
En casos de carcinoma in situ:
Puede realizarse inmediatamente tras la mastectomía, como continuación del acto operatorio, o de forma diferida, pasados meses o incluso años. Como norma general optamos por la reconstrucción diferida y sólo recurriremos a la reconstrucción inmediata, de forma muy selectiva.
Tanto la técnica de colocar un expansor, como la de emplear colgajos miocutáneos (músculo dorsal ancho o recto anterior del abdomen), tienen inconvenientes, como son, en el caso de los colgajos la prolongación del acto quirúrgico en sí mismo y en general porque se produce una mayor morbilidad, (casos en que es necesaria transfusión de sangre, casos en que se producen necrosis cutáneas por isquemia).
De todas maneras si explicados estos problemas la paciente lo desea, puede optarse por la reconstrucción inmediata, pero debe tenerse en cuenta que son condiciones de exclusión, el conocimiento preoperatorio de ganglios positivos o la necesidad de radioterapia por más de cuatro afectados y casos de tumores T3.
En lo que hace referencia a la reconstrucción de la areola y pezón se hace siempre en un segundo tiempo, con una demora entre 6 semanas y 3 meses.
En general se aconseja esperar entre 2 y 5 años para autorizar un embarazo. Este criterio viene dado por un lado por el conocimiento de que las recidivas y las metástasis son más frecuentes en los dos primeros años tras el tratamiento quirúrgico y por otro porque en los casos de ganglios positivos y de RH negativos hay más posibilidades de metástasis en los primeros años, por ello:
De todas maneras aconsejamos individualizar cada caso, contando siempre como aspecto fundamental con el deseo de la paciente y con su participación activa en la toma de decisiones, previa información clara y precisa sobre el tema.
Es una situación poco frecuente, (menos del 5%). Hoy en día se admite que no aumenta el riesgo de recidivas, en contra de lo que se proclamó clásicamente, durante muchos años. Conducta:
Protocolos de patología mamaria Instituto Dexeus
Publicaciones sobre seguimiento de la European School of Oncology
Importancia del seguimiento en el cancer de mama Miguel Prats Esteve, comunicación a la IV Reunión oncológica de San Sebastián.
Diseases of the Breast. Harris, Lippman, Morrow, Hellman
The Breast. Band y Copeland
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